miércoles, 5 de noviembre de 2014

Técnicas de Estudio.

Personamente pienso que hoy en día ya no tiene ningún sentido cargar a los alumnos y alumnas con un montón de contenidos para recordar y memorizar. En la era de la  comunicación y la información, lo realmente interesante es saber buscar la información, seleccionarla de una forma crítica y en función de lo que realmente necesitamos y aplicar (utilizar) la información para la construcción de nuestro aprendizaje, que debe girar siempre en torno a unos intereses motivadores e ilusionantes.

Sin embrago, el sistema educativo tradicional, imperante aún en la mayoría de instituciones educativas de todos los niveles, mantiene este sistema de memorización de contenidos, trabajo sobre actividades tipo (alejadas de la realidad y del contexto vivencial de los alumnos y alumnas), basándose en un sistema de evaluación igualmente obsoleto y anticuado que no produce aprendizajes significativos y que los alumnos olvidan con sorprendente rapidez. Son demasiadas las razones por las que se dan esta circunstancias como para enumerarlas aquí y ahora. Nos llevaría horas de debate.

El caso es que los alumnos/as, a lo largo de su formación académica van a tener que seguir enfrentándose a los exámenes y controles basados en la memorización de contenidos, y por esta razón, me parece de vital importancia dotar al alumnado de unas técnicas de estudio básicas que le ayudarán a mejorar su rendimiento y, en consecuencia, sus resultados académicos (que no su experiencia, éxito o desarrollo personal en la vida).

Vamos a enumerarlos de forma resumida:

1. Estudiar es un acto en sí mismo, por lo que no debe simultanearse con otra actividad (teléfono, televisión, radio...). A la hora de estudiar, hay que centrarse en eso y prepararse para ello.

2. El espacio debe tener buena luz, temperatura apropiada (ni frío ni calor) y buena ventilación. Y si no queda más remedio que usar un espacio compartido, debe estar todo en orden y en silencio.

3. Utilizar una mesa amplia y una silla cómoda que nos permita adoptar un postura correcta (espalda recta, piernas en ángulo de 90º, etc.). 

4. Tener a la mano el material que vayamos a necesitar para trabajar o estudiar y no aquel que pueda servirnos como distracción.

5. Prestar atención a lo que estamos haciendo y concentrarnos en eso. Es preferible estudiar menos tiempo pero bien aprovechado a pasar horas y horas leyendo sin enterarnos de nada. En este sentido, es conveniente refrescarse un poco cuando notemos cansancio dando un pequeño paseo, bebiendo un poco de agua, o cambiando de actividad temporalmente. El tiempo que tardamos en fatigarnos depende de cada persona y de la intensidad del esfuerzo que realizamos. No debemos olvidar que estudiar es una actividad que requiere un esfuerzo importante.

6. Cuando hay mucha información para memorizar, es conveniente realizar un esquema y/o resumen con los aspectos más importantes. También son útiles técnicas de subrayado o utilización de colores para clasificar la información sobre un texto.

7. Es interesante tener una rutina de trabajo, de manera que estudiemos normalmente en el mismo sitio, en el mismo momento del día y en las mismas condiciones. Siempre es preferible repasar un poco cada día a darse una paliza cuando ya está cerca el momento de la evaluación.

Ciertamente hay mucha información sobre este tema, abajo os dejo una presentación con esta información ampliada. El tiempo recomendado al estudio en esta presentación me parece excesivo, pero como digo, depende de cada persona y del provecho que le saque al tiempo dedicado.





2 comentarios:

  1. Hola maestro enrique soy un antiguo alumno tuyo, josé ángel llano pérez , me acuerdo mucho de ti quiero ponerme en contacto contigo y saber de ti un fuerte abrazo enrique.

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    1. Hola José Ángel. Me alegra mucho saber de tí. Para ponerte en contacto conmigo puedes escribirme a maestroenriquemontano@gmail.com. Un abrazo.

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